|COLUMNA| Sueños de papel

DESDE ESPAÑA CON AMOR

A la sufrida colonia alba, cuyos sueños arrancaron de cuajo cuando menos los esperábamos;

A quienes siendo compañeros en @SomosChileRadio y @DaleAlbo, las letras se tornaron desesperación;  

A mis amistades neutrales que se molestaron en enviarme su pésame y condolencias tras la debacle ante Botafogo;

A mis lector@s, que pasándolo peor que yo, intentaron levantarme el ánimo;  

La Copa Libertadores 2017 es historia. Duró lo que dura un suspiro. En 180 minutos de vértigo se fundió el caramelo en nuestra boca. Una eliminatoria a cara de perro ante un rival menor en la que pasó de todo. De estar virtualmente eliminados (2-0 al descanso en Brasil); absorbiendo esperanzas tras el 2-1 final; clasificados para la siguiente ronda desde el minuto tres de partido (1-0 a nuestro favor) y la bomba con efectos expansivos cuando en el 80 de partido Botafogo consigue su gol.

Historia de un ir y venir semejante a una montaña rusa en cuyo recorrido final llegó el final. Lágrimas sobre Macul. Respiración entrecortada.  Gargantas anudadas. Corazones destrozados. Almas aniquiladas. Tristeza difícil de matar. Ojos al cielo mirando con estupor intentando averiguar por dónde se marchó la luz en la negra noche.

A quienes vieron y presenciaron la colisión de la esperanza con la amargura in situ; a todas esas almas caciques que observaron el descarrilamiento de un tren averiado a través de la TV o escuchando el relato de @SomosChileRadio y quienes nos pilló durmiendo sin saber la pesadilla que se avecinaba, lanzaros un mensaje desde el más profundo de los dolores:

Autor | José Luis Pena

FUERZA ALBA  

Se supone que tras este grito de guerra debiera dar por terminada mi columna semanal, pero no sería yo si diese por concluida ésta con tan poco recorrido. Tampoco sería yo si no me esforzase en hacer comprender desde la distancia las razones y culpables de este amargo pastel que nos tocó probar.  

A pesar de los días transcurridos creo no estar equivocado si digo que la tristeza de ver convertido un sueño en una tortura, nos sigue persiguiendo. El golpe fue tan duro, inesperado y de tal virulencia que tardaremos tiempo, mucho tiempo, en secar el charco de lágrimas desparramadas.

EL FÚTBOL Y SUS LEYES

Qué ingrato es el fútbol cuando se lo propone. Con que facilidad te transporta del cielo a los infiernos en cuestión de horas. Y es que este dichoso deporte que se nutre de nombres propios (en nuestro caso, Colo-Colo), te tiende la mano para, acto seguido, retirártela sin rubor alguno.  

Yo, que llevo mil y una batallas vividas y disputadas contra la sinrazón de un deporte que tan pronto escribe poemas de amor como manda una esquela mortuoria, sigo sin estar vacunado cuando el fracaso o la injusticia asoman las narices. Es cuando el temple, la moderación y hasta la educación toman las llaves de casa y deciden darse una vuelta por el  “bulevar de los sueños rotos”.

Este deporte que tanto amamos, queremos y vivimos con pasión da para mucho. Sociológicamente es una mina de oro para los entendidos en la materia. Un espectáculo capaz de fomentar guerras e incluso de pararlas (aunque sea por unas horas); que induce al suicidio; que reúne por unos minutos a millones y millones de personas en torno a un aparato de televisión, radio o cualquier plataforma digital; que pone en pie a una ciudad o a un país entero sin importarle el número de habitantes ni el tamaño donde residan los sueños, por lógica, debe tener la capacidad de crear sus propias leyes.  

Leyes, por otro lado, nacidas sin la necesidad de la pluma humana, tan dada a establecer normas y criterios que todo lo regulan y dictan. Qué el fútbol es un compendio de reglas establecidas no se le escapa a nadie, incluso a quienes vociferan que lo odian.

Pero quienes dicen proclamar que este magno acontecimiento es el “opio del mundo” y que tan sólo sirve para distraer a las masas y adoctrinarlas, son los primeros en perderse toda una filosofía de entender lo que es realmente la vida.

El fútbol es capaz de nutrirse y crecer tanto con la desgracia ajena como nuestra. Le da todo igual. Ayer nos hizo llorar y de seguido nos entrega un pañuelo para enjuagar el dolor. Te regala momentos maravillosos y tres días después se permite el lujo de darte una patada. Sin contemplaciones. Sin inmutarse. Sin despeinarse. Sin remordimientos. Siguiendo un guión dictado a la limón entre la locura y lo mágico.

Repasemos algunas de estas leyes, que si bien no restará nuestro pesar y angustia, sí al menos nos distraerá durante un rato y en parte expliquen lo sucedido a Colo-Colo. Lo que pretendo es haceros entender la naturaleza auténtica  del fútbol. Es un viaje que os ofrezco en el cual intentaré hacer saber cómo lo intangible se vuelve real. Empecemos.  

  • -El fútbol es sincero hasta cuando miente.
  • -Que el fútbol no entiende de injusticias es algo sabido, pero en ocasiones se pasa de la raya cuando negocia con la suerte.
  • -Es un deporte que da lugar a que ciertas victorias se ahoguen en la orilla y al mismo tiempo convertir derrotas en victorias.
  • -Tiene el don de regatear a la fatalidad con tanta facilidad como de convertir sueños de esperanzas en sueños de papel.
  • -El fútbol es una metáfora de la vida, solo que el fútbol no lo sabe.
  • -Cuando en el fútbol acudes a un entierro antes de tiempo (bien por sentirse inferiores, bien por creerse superiores) significa presenciar tu propio entierro.  
  • -Da igual lo alto que se vuele. De la historia que nos hayamos fabricado. Cuando el fútbol se aburre te manda al infierno al mismo tiempo que deja la salida de emergencia entreabierta.   
  • -El fútbol no vive de recuerdos. Tiene amnesia total. De aquí que reescriba su historia cada año.
  • -Cuando al fútbol le da por escribirnos con lo renglones torcidos es hora de asumir que para otros el folio en blanco pasó a ser una obra maestra.   

Podría seguir con mi discurso, pero estimo necesario dejarlo aquí y centrarme por unos minutos en buscar a los culpables que antes mencioné.

EMPIEZA LA CAZA DE BRUJAS

ByN

Empiezo por arriba. ByN, con Aníbal Mosa a la cabeza, son parte esencial de este mal sueño. Son la cúspide desde que emergen la pobreza de miras, el despilfarro de medios y donde se   negocia a la baja toda contratación de jugadores.  

Son tan sumamente engreídos en ByN que no tienen la capacidad de entender que cuando Colo-Colo se fija en un jugador, éste, de forma inmediata, se revaloriza aunque sea una mierda pinchada en un palo. Deben pensar que con sólo nombrar a Colo-Colo todo el mundo se rendirá a sus encantos.  

Ellos, negociantes y negociadores de medio pelo, no quieren aprender que en el fútbol de hoy en día, el corazón fue sustituido hace tiempo por otros intereses más materiales. Y si lo miramos fríamente, es hasta lógico. Todo jugador de fútbol tiene el derecho a ganarse la vida honradamente y buscar lo mejor para sí mismo y su familia.

Fichar medianías, cojos en potencia o dejar escapar jugadores para hacer caja trae consecuencias perniciosas. En ByN utilizan la prepotencia como arma de persuasión. Son arrogantes hasta decir basta y se creen tan listos que al final olvidaron una premisa básica en esto del fútbol: lo barato puede acabar costando caro.  

Óscar Meneses

El mismo que cerró los ojos ante la marcha de Martín Rodríguez (un valor en alza) y no hizo nada por retenerlo. El Director Deportivo que sacó el rifle de caza y apuntó directamente a Claudio Baeza, dejando a nuestro jugador en el punto de mira de cara al aficionado.

“Tin” se marchó con la aureola de mercenario y Meneses ni estornudó. Permitió que sobre Baeza recayera el sambenito de niño díscolo y rebelde. Óscar Meneses, limpio de polvo y paja, no dudó un instante en arremeter contra “Serrucho”, dejándolo a los pies de los caballos y sin poner remedio a una situación peliaguda: el infierno de vivir seis meses en un lugar donde tal vez no fuera entendida su postura.   

Pablo Guede

Una declaración de principios: sigo siendo “guedista”, aunque en esta ocasión los motivos de alabanzas se escurrieron por el desagüe. Por razones desconocidas para quien escribe esto, a Pablo Guede le vino grande la Copa Libertadores.  El planteamiento inicial que Guede propuso en el partido de ida ante Botafogo en Brasil fue una proclama de miedo paralizante, tras la revisión de 21 videos del rival y enviar “espías” a Brasil que tal vez se confundieron de ciudad, equipo y hasta de país.   

Timorato y asustado ante la maquina de matar brasileña, casi arruina nuestros sueños. De hecho acabó de arruinarlos, pero en aquél momento no lo sabíamos. Tras la debacle de Macul, en nuestro DT se instaló la autocrítica al reconocer que fue incapaz de “leer” el partido (yo diría los partidos) y al mismo tiempo humanizó la derrota pidiendo perdón a la afición.  

Después de las preciosas imágenes ofrecidas por Colo-Colo en la parte final del Apertura’ 2016 y el incontestable triunfo en Copa Chile, tod@s dábamos por hecho, que una vez asentado su proyecto, todo nos iba a ir mejor. Incluso la euforia se desató después del ver ganar a nuestro equipo el primer envite por Clausura’ 2017.  

Hasta que llegó Botafogo, querámoslo o no, un equipo brasileño menor y nos bajara de la nube. Se puede perder un partido (en esta ocasión, una eliminatoria) por múltiples razones, hasta por accidentes muy dados en el fútbol. Pero me sigo haciendo preguntas.   

Tengo clarísimo que en Brasil se perdió por miedo. Miedo fomentado en gran parte por Guede y transmitido al plantel. Con lo ocurrido en el Monumental David Arellano en el partido de vuelta me asaltan las dudas. Me pregunto una y otra vez cuál o cuáles fueron los verdaderos motivos que nos dejaron a las primeras de cambio fuera de la Copa Libertadores.

¿Exceso de confianza? ¿Pesó la responsabilidad? ¿El temor a enfrentarnos a un conjunto brasileño pudo con las ideas de Guede y las piernas de los jugadores? Como podéis comprobar, mi inquieta mente, tras la duda inicial no dejó de carburar y acto seguido empezó la batería de preguntas que supongo nunca encontrarán respuesta.

El bloqueo mental de Pablo Guede fue de los que hacen época. Pero también es de los que hacen daño. Quedó debidamente escusado (al menos por mi parte) de no conseguir la estrella 32 durante el Apertura’ 2016. Creo y sigo creyendo en su proyecto de futuro y en su apuesta por los jóvenes canteranos, pero es menester reconocer que a partir de ahora el crédito se desgastó en demasía.

Tendrá que hilar muy fino Pablo Guede a partir de ahora. Más desastres no serían bien acogidos por parte de quienes continuamos en la labor de defenderle. Si ya creció el número de detractores tras la eliminación en Libertadores, es de esperar un linchamiento generalizado si la 32 se volviera a escapar de las manos.

La plantilla

El partido me lo perdí. De lo que no pude escapar es de la derrota. Pero a pesar de no vivir en directo la hecatombe, saqué fuerzas para saber de lo ocurrido y todo cuanto leí me dio a entender que salvo Justo Villar y Julio Barroso, los demás jugadores no dieron el aporte de ellos esperado.   

Vuelvo a insistir que el alma de un equipo lo fabrica el entrenador, pero no es la única entidad responsable de los éxitos y fracasos. Los veteranos, las “vacas sagradas y consagradas”  también deben poner su granito de arena. Son algo más que el brazo ejecutor de una idea de juego. Son los artistas principales de un baile que se fragua en los entrenos. Baile que puede surgir descompensado o convertirse en ballet en función de muchos factores.  

El cómo y el por qué el plantel patinó sin que hubiese hielo ya no tiene importancia relevante, salvo si alguien tomara las notas pertinentes para evitar en lo posible nuevos resbalones. Pero más de uno debiera reconsiderar si le merece la pena proseguir un camino que se estrechó y del cual no sabe salir.

CAMINADO POR CORNISAS

Ahora que los espíritus albos vagamos por las cornisas y azoteas venteadas sin red de protección esperando que un golpe de viento no nos despeñe y, siendo plenamente conscientes de vivir a escasos centímetros del abismo, es hora de levantar la cabeza. Por suerte, Colo-Colo tiene a una legión de fieles seguidores. Seguidores seriamente comprometidos con unos colores que hicieron suyos a perpetuidad.  

Pero este viaje por los tejados del desastre puede tener repercusiones graves si desde dentro del mismísimo club no se toma medidas. De nada servirá todo el apoyo del hincha, socio, aficionado o simpatizante del cacique, si nadie, desde dirigencia, concesionaria, cuerpo técnico y plantilla no ponen freno al cúmulo de errores en cadena cometidos.

Mi  miedo, otro diferente al que sobrevoló tierras brasileñas, se centra ahora en tres aspectos a tener en cuenta. Soy perro viejo, que no amaestrado. En mi constante inquietud por descodificar los misterios que el fútbol te propone he llegado a varias conclusiones que se repiten de manera sistemática a lo largo de su historia.  

Los aspectos a los que hago mención se centran en las posibles repercusiones que la eliminación en Copa Libertadores pudiera acarrear. Seré breve por una vez (sin que sirva de precedente) a la hora de exponer las consecuencias negativas de cuando la historia decidió cerrarnos las puertas de la alegría. Estos son los tres puntos que ahora mismo martillean mi cabeza sin cesar:  

  • -Repercusión económica evidente cuyas patas lastrará proyectos a corto y medio plazo.  
  • -Existen derrotas tan dolorosas e inexplicables que conllevan un efecto arrastre y del cual es complicado salir. Es tiempo de dudas, de quiebra en lo deportivo y en lo moral. El veneno eyaculado es tan potente que puede llegar a paralizar al más curtido.
  • -Hay un riesgo evidente de que parte de la afición, desencantada tras los continuos traspiés, abandone el barco albo hastiada y cansada. Con una dirigencia atada de pies y manos; una concesionara inepta, incompetente y cuyo encefalograma se muestra plano, más un equipo circunnavegando aguas tormentosas, es fácil de entender el desapego ocasionado en los espíritus menos aguerridos.  

Hasta aquí mis tres preocupaciones actuales que miran de reojo un futuro nada halagüeño. No soy pesimista ni me gusta ver a Colo-Colo tocar fondo, pero si la vida es experiencia, ésta me enseñó que los desastres a veces no vienen solos. Es de esperar yerre en mis previsiones y que nada de lo anteriormente dicho se haga realidad, pero mucho me temo que alguna factura tendremos que pagar.

HUBIESE TERMINADO MI COLUMNA AQUÍ, PERO…

Quisiera hacer una reflexión final. Dicha reflexión toma como base el dolor anímico de la colonia alba tras el adiós prematuro  en Libertadores. Bajo otras circunstancias a estas horas toda la afición del cacique estaríamos pegando botes de alegría. Y no sería para menos.

Comenzamos el Clausura’ 2017 ganando los dos primeros partidos con un balance arrollador: siete goles a favor y ninguno en contra. Disfrutando de nuestro eterno goleador que vive su segunda juventud y viendo como Unión Española y Audax Italiano hincaban las rodillas ante quienes portan el indio en el pecho.

Pero en vez de ello, la tristeza y todo su dolor impiden que un gran número de creyentes albos estén ahora disfrutando de un inicio de campeonato de ensueño. Paradojas que el fútbol nos propone. De acariciarnos con sus aterciopeladas manos e imbuirnos en sueños de esperanza, al fútbol le dio por mostrar su lado más perverso; ese que convierte las victorias en sueños de papel.  

Porque pareciera que en vez de volar directamente hacia el cielo de la 32, nos encaminásemos directamente al infierno. Otra jugada maestra del fútbol.

COLO-COLO SIGUE GUARDO MIS SUEÑOS    

 

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