|COLUMNA| última semana, nadie se enoja

En la última semana del 2016 se sucedieron varias situaciones que han tenido a Colo-Colo en boca de todos: la salida de Martín Rodríguez, la negociación de Claudio Baeza, la contratación de Mark González y el inefable actuar de Óscar Meneses. Revisemos caso a caso.

Autor | Samuel Lorca 

CASO RODRÍGUEZ: La salida del volante al Cruz Azul generó sentimientos encontrados en los hinchas albos. En un primer momento responsabilizaron a la concesionaria por no asegurar el pase del crack, olvidándose que en dos semestres y medio (de los tres que estuvo en el club) Martín sumo más malas que buenas. Luego la crítica fue hacia el ex Huachipato por emigrar valorando más lo económico que el amor a la camiseta, obviando que en los tiempos actuales ese tipo de ‘romanticismo’ se da muy poco. Pero más allá de la reacción inicial la verdad es que los hechos marcan la venta del ex acerero como un acierto (aunque no un éxito). Martín Rodríguez llegó en el segundo semestre del 2015 tras realizar buenas campañas en Huachipato como creador. En su primer torneo, Apertura 2015, jugó en distintas posiciones anotando varios tantos aunque termino relegado al banco casi al final del campeonato dando muestras de lo que sería su tendencia en la tienda alba: la irregularidad, lo que no impidió que fuera un aporte importante en la obtención de la estrella 31. Al semestre siguiente su nivel decayó aún más por lo que las críticas no tardaron en llegar al no ser el volante capaz de tomar la batuta del equipo como lo hacía en el sur. La llegada de Guede inyectaría nuevos bríos al ‘14’, quien tras un inicio flojo (como el de todo el equipo) comenzó a sumar buenas actuaciones terminando el semestre como pieza fundamental del engranaje albo, obteniendo además la Copa Chile, su segundo título en el Cacique.

¿Por qué su venta fue un acierto? Porque Martín Rodríguez siempre entregó su talento a cuentagotas, de hecho hasta mediados de este semestre el diagnostico de su paso por el club era que la camiseta le había quedado grande, recién en los últimos meses actuó según lo que se esperaba de él. Y si bien la dirigencia y el técnico manifestaron que su intención era retenerlo, tampoco es menos cierto que la irregularidad de la que fue constantemente presa era una sombra que bien podía presentarse de nuevo. Lo mejor era esperar a que tuviera unos meses en alto nivel y venderlo a la primera buena oferta que llegara por él (exactamente lo que sucedió), ya que bien cabía la posibilidad de que no repitiera un rendimiento como ese.

A aquellos que dan como argumento que se debía esperar una oferta europea por Martín, a quién posicionan como el futuro creador de la Roja, deben tener en cuenta que ningún equipo más o menos serio de ese continente hubiese realizado oferta alguna por un tipo que tuvo tres meses de buen rendimiento en un torneo que su equipo no estuvo ni cerca de pelear y no jugando jamás en su puesto natural. Martín si bien es un jugador talentoso no tiene carácter para ser líder de un equipo. Y eso lo sabe cualquiera que lo haya visto en cancha.

CASO BAEZA: La renovación de ‘Serrucho’ ha generado polémica. El jugador considero poco lo que le ofrecían para renovar y optó por no hacerlo, lo que le costó ser burdamente amenazado por el Gerente Deportivo del club. Para ver este caso lo primero que debemos tener en cuenta es de qué clase de futbolista estamos hablando. Claudio Baeza ha sido uno de los jugadores con mayor cantidad de minutos de la últimas temporadas, ello a pesar de no ser titular siempre. Ha sido el comodín del equipo gracias a su polifuncionalidad, ya que cumple en todos los puestos aunque sin afianzarse en ninguno (según Claudio Borghi un ‘polifuncional’ es un jugador que juega mal en todos lados). Baeza, originalmente volante, no ha sido capaz de quitarle el puesto a un Esteban Pavez que tiene cada vez más incidencia en el armado del mediocampo albo, y no por falta de oportunidades ya que el ‘Mono’ le ha dado varias. Sencillamente no logra funcionar en el puesto en que es especialista. De hecho ha tenido más continuidad como defensor, ya que por lesiones o suspensiones ha debido ocupar frecuentemente ese puesto. Y si bien en un inicio no tuvo gran rendimiento (a pesar de que la prensa hizo creer al hincha que no ve partidos que era el nuevo Gary Medel) con el tiempo fue ganando confianza y aprendiendo el puesto, y aunque aún le cuesta anticipar las marcas, se desordena y pierde balones saliendo, cada vez se afianza más, sobretodo como stopper en el sistema actual con línea de tres. Pero seamos claros, Baeza no es defensa (y hay quienes incluso lo piden para la Selección en esa posición), no es más que Matías Zaldivia y mucho menos que Julio Barroso. De hecho el técnico busca un defensa que reemplace a Claudio ya que este es el más débil de los tres de atrás. Y a estas alturas ni siquiera es alternativa para Pavez, de hecho Guede ha buscado otras opciones en Araya y Suazo, incluso se piensa en contratar otro volante si Esteban parte, lo que habla de la nula confianza que le tienen a ‘Serrucho’ para que ocupe esa plaza, una que a estas alturas ya debería tener ganada.

Esto no quiere decir que no merezca un trato justo. De hecho se debieran tener mayores consideraciones con él al ser un elemento de casa. Para empezar lo mínimo que merece es ser tratado con respeto y no como lo ha hecho el Gerente Deportivo. Más allá de que no sea nuestro mejor proyecto (insisto en que hay que ver más juegos y leer menos prensa), si es uno que se ha entregado por entero en cada partido, y que, al final, siempre termina jugando. No por nada ya van cuatro años desde que alterna en el primer equipo y tres títulos vistiendo la alba. Se ha ganado todas las atenciones posibles.

CASO GONZÁLEZ: Mark Gonzalez acaba de firmar por el Cacique por una temporada, sin duda una muy arriesgada apuesta tanto del técnico como de la gerencia deportiva del club. Es conocido por todos que, estando en condiciones, el ex cruzado tiene nivel para jugar en cualquier liga del mundo. El problema es que casi nunca está en condiciones. Viene del Sport Recife de Brasil en donde fue desafectado debido a su inestable físico, repitiendo en parte lo que le paso en el CSKA de Moscú, su última parada en Europa, en donde el presidente del club le pidi públicamente a salir del equipo o dejar de cobrar su oneroso sueldo durante sus largos periodos de ausencia. La última vez que tuvo cierta regularidad fue en su vuelta a Universidad Católica hace un año. A su desgastado físico hay que sumar que ya tiene 32 años, sumándose a un plantel que tiene un exceso de veteranos (como fue referido en mi columna anterior https://www.somoschileradio.cl/2016/12/27/columna-los-viejos-estandartes/ ) siendo el décimo en el plantel con más de 30, la mayoría de ellos también propensos a lesiones (aunque no tan frecuentes como en el caso de Mark). Si bien se entiende que González cumple con llenar el puesto dejado por Martín, con no utilizar cupo de extranjero, con ser un jugador de categoría y con el reciente principio de Guede de no traer jugadores de proyección para darle tiraje a la cantera (principio que comenzó a correr tras las contrataciones de Bolados y Véjar), su llegada no cuadra. No se entiende por qué se contrata a un tipo que viene de fracasar en su último club y con varios meses sin fútbol, que en su momento aseguro que nunca vestiría la alba (una falta de respeto sin lugar a dudas, aunque estos cambios de discurso en el fútbol son comunes, es cosa de recordar a Alonso Zúñiga), pero por sobretodo porque se corre el riesgo de traer a un jugador mayor con un historial de lesiones crónicas y sin ninguna prueba fehaciente (excepto la buena fe del doctor de turno) de que esa situación que se manifestado en los últimos cuatro clubes en los que el volante ha militado no se repetirá en el Cacique, más aun cuando los cupos de contrataciones son tan limitados como en esta intertemporada. Una apuesta de alto riesgo, para mi gusto totalmente innecesaria.

CASO MENESES: Las decisiones y declaraciones del actual Gerente Deportivo de Colo-Colo ante los temas tocados con anterioridad, han sido cuando menos poco afortunadas. En el primero carga con la mochila de tomar tardíamente la decisión de trabajar en asegurar la carta de Martín Rodríguez. Según propia confesión recién una semana antes de la oferta del Cruz Azul hicieron una propuesta a Huachipato. De Perogrullo. En el segundo hizo una burda amenaza de dejar sin jugar a Claudio Baeza por negarse a renovar, repitiendo las ‘técnicas de presión’ utilizadas en su anterior club, sin tener ni un respeto por un jugador de casa. Y en el tercero por respaldar la llegada de un jugador físicamente reventado.

La primera pregunta que cabe hacerse es ¿Por qué ocupa alguien como Meneses ese cargo? Repasemos: Jugador mediocre sin pasado en el club, técnico también mediocre de un estilo de futbol mezquino, muy distinto que aquel que busca el Cacique. Como gerente deportivo estuvo en Audax Italiano, equipo que si bien tiene como política vender jugadores, deportivamente tuvo malas campañas incluso peligrando con el descenso. Entonces ¿Por qué llegó a Colo-Colo? ¿No había alguien con más capacidad o que tuviera mayor conocimiento del club y que congeniara de mejor manera con la línea histórica del equipo? ¿Qué llevo a B&N a romper la ética entre clubes con tal de levantarle el gerente a Audax? Las respuestas no están a la mano, pero es claro que la llegada de Meneses no puede ser vista desde ningún punto como un avance. Primero porque ya demostró ser tremendamente ineficiente en relaciones públicas en el tema de Baeza, al tratar a un formado en casa sin ningún respeto amenazándolo burdamente con congelarlo, actitudes que ya tuvo en Audax para con un viejo conocido como Lucas Domínguez. Pero seamos justos, estas acciones al filo de la ética son muy propias de la concesionaria, el mismo Meneses es la prueba. El Gerente también falló ejecutivamente en el tema de Rodríguez. ‘Martintin’ fue una inversión que siempre tuvo como objetivo una posible y rentable venta. Y si bien su pobre rendimiento no había permitido que este fin se cumpliera, debieron prever cuando el volante comenzó a destacar que una oferta extranjera podía darse. La concesionaria con Meneses a la cabeza no lo vio venir, ni siquiera con el llamado a la Selección en la última fecha clasificatoria. Al final intentaron reaccionar realizando triquiñuelas para tratar de subirle el valor al jugador, las que de poco valieron. Y si bien la venta les dejo ganancias, al final no fue el negocio que proyectaban. Si la concesionaria pretende transformar al Cacique en un club que genere ganancias rentando con los jugadores como lo hacen los itálicos, partieron pésimo. Y eso incluye a la última contratación alba, un jugador veterano y frágil, corriendo un riesgo que no resiste análisis en ningún club serio, por algo Mark no tenía ofertas (como el mismo declaró). Ineptitud a toda prueba.

Pero ya que el 2017 comienza, hagámoslo con buenos deseos:

  1. Que Martín Rodríguez tenga el mayor de los éxitos en México, a pesar de todo el muchacho dejo dos títulos en la tienda popular, lo que hace merecedor de todo el respeto del pueblo albo como ‘Eterno Campeón’ que ya es.
  2. Que Claudio Baeza renueve en las condiciones que merece y se le valore por todo lo que ha entregado.
  3. Que Mark González juegue todo y la rompa vistiendo la alba.
  4. Que las decisiones de Óscar Meneses sean acertadas y nos lleve a nuevos éxitos deportivos.

Total, última semana nadie se enoja. Feliz año para todos. Abrazo para el que lee.

 

ver más...

Noticias Relacionadas, ¿las viste?