DESDE EL SILLÓN | Gracias, Esteban Efraín

Mucho se ha hablado acerca del rendimiento de nuestro goleador en el torneo recientemente finalizado. Y probablemente coincidimos en que tuvo una baja significativa tanto física como futbolística. Los factores para esto solo los sabe él, pero a pesar de todo lo dicho unas líneas atrás para mí siempre será EL goleador que todos quieren en su equipo.

Autor | Alberto Salazar

Su llegada en el año 2009 era cumplir un sueño en su carrera, jugar por el club del cual es hincha (lo que todos soñamos alguna vez) y llegaba después de dar la vuelta larga en el profesionalismo pasando por Puerto Montt, el Chago, Universidad de Concepción, Cobreloa en Chile.

Y apareció por La Ruca este señor con su pelo teñido, aunque después de lo del Rambo nada sorprende, y una actitud ganadora que solo muestran los grandes, los que saben a qué equipo han llegado a jugar. Velocidad, zurda prodigiosa, cabezazo letal y definiciones de crack, todo eso en un solo jugador.

El mismo año de su llegada se corona campeón del clausura ante Universidad Católica (me dio frío) en una final de infarto y en un partido de vuelta en el cual demostró que pintaba para ídolo.
Luego de ese torneo, vino una sequía de títulos para Colo Colo pero no de goles para Visogol (apodo de mierda) quien era elegido como el mejor delantero en cada premiación posible a nivel nacional.
Después de un paso por México que le dejo grandes dividendos económicos y de goles vuelve al cacique, se calza la camiseta 30 sabiendo la carga que eso conlleva y promete ganar el título. De la mano de Tito Tapia, ese equipo y bajo los goles de Esteban Efraín baja la estrella que tanto esperemos, LA 30. También es participe de la estrella triste, la 31.

Mención aparte para los goles contra el archirrival, debe ser una de las sensaciones más hermosas verlo celebrar a cada rato y dejar de rodillas al arquero de turno.

Cuando hablamos de Esteban Efraín hablamos de quien para mí es un ídolo del cacique, de un tipo que a pesar de tener un mal semestre muchas veces se le vio corriendo como el mejor obrero de la cancha. Un jugador que aun quiere ganar títulos y agigantar la historia alba.
Soy un agradecido de lo que Esteban Paredes le ha dado a Colo Colo, de mi boca jamás ha salido ni saldrá una puteada para él. No se lo merece (como tampoco se lo merecía Suazo).

Solo me queda por decir: gracias Esteban Efraín por ser colocolino. Gracias por tus goles. Gracias por existir.

ver más...

Noticias Relacionadas, ¿las viste?