Lo bueno, lo malo y lo feo del triunfo ante Everton

El eterno campeón sigue agrandando su leyenda y se consagró campeón de la Copa Chile 2016.

El cuadro dirigido por Pablo Guede, pudo alzarse como el mejor del certamen nacional.

Hubo más situaciones positivas quen negativas, pero de todos modos acá les dejamos la sección que nadie pidió  y que nadie merece leer.

Lo bueno

-Desde 1996 que no se ganaba Copa Chile. En esa ocasión, Arbiza, Emerson, Sierra, Espina, Barti, Tapia, Basay y compañia, derrotaban a Rangers de Talca. Si bien el certamen se descontinuó, a excepción de la anterior, las participaciones del popular no fueron muy dignas. 20 años es mucho y se pudo ganar.

-El equipo tuvo un increíble alza en su rendimiento y lo mejor es que se obtuvieron resultados idóneos, tras un horrible arranque de semestre. Esto da tranquilidad al hincha, ya que se nota trabajo y que se refleja en cancha, que es lo que realmente importa. De estar penúltimos en algún momento y peligrando en la llave con Huachipato, se pasó a ser el equipo que, para varios, mejor terminó jugando. Con un par de piezas, que sean aporte, este plantel debería andar bien.

-Guede se supo reinventar y hay que reconocerlo. Llegó muy revolucionario, suicida, sin resguardos, pero tuvo que dejar atrás su filosofía y la modificó. Corrigió sus errores y el equipo lo captó bien. Le dio confianza a algunos que no la tenían y brindó la oportunidad de algunos debuts bastante buenos, particularmente el caso de Iván Morales.

-Esteban Paredes no había hecho un buen primer semestre, al menos no como nos tenía acostumbrados. Se entendía que era por que su curva de desempeño tendia al descenso, como casi todos los jugadores a su edad. Finalmente demostró que con esfuerzo, ganas y su inmenso talento, podía cambiar aquello, para terminar siendo uno de los más importantes del equipo.

Lo malo

-No es bueno darle al rival, sobretodo cuando ya terminó todo. Pero una final, a partido único. no puede terminar 4-0. Everton se vio bien al inicio, pero tras el gol de Rivero, prácticamente no jugaron más. Independiente que haya sido virtud de Colo-Colo, era una final.

-Creo que varios están en acuerdo con que un miércoles no es un día para jugar una final. Si se juega a las 7 u 8, hay problemas al llegar por ser horario peak. Si se juega a las 9 o 10 la mayoría no tendrá locomoción para retornar, y si se juega antes de esto, es inhumano. En algunos países de Europa esto se entiende bien y se programan los fines de semana, como debe ser. No es tan difícil considerando que tenemos el torneo más corto del universo.

Lo feo

-Indudablemente la cancha se lleva el premio ‘carucha’ Fernández del partido. No puede ser que una final se juegue en un terreno casi sin pasto. Es tan impresentable que no da para más palabras, aparte, son las 6.20 am y tengo sueño. Chao, me voy a dormir.

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