Opinión| Palabras para el término del torneo: “Quieren dinero”

Columna de opinión respecto a la decisión de la ANFP de dar por terminado el torneo nacional

Luego del papelón vivido en la ANFP y el Consejo de Presidentes, nuestro fútbol nos viene a recordar que es el fiel reflejo de la sociedad chilena.

“Es mentira eso del amor al arte,
No es tan cierto eso de la vocación.
Estamos listos tú y yo, para matarnos los dos,
Por algún miserable porcentaje”.

Ya lo adelantaban Los Prisioneros en 1986 en su disco Pateando Piedras con su canción “Quieren dinero”. Nada ha cambiado.

Lo que pasó en la ANFP con el Consejo de Presidentes es vergonzoso, un papelón. ¿Qué primó? El dinero, tal como pudimos (mal) pensarlo a priori.

¿Qué paso? Se dio por terminado el torneo, tal como estaba. O sea, la UC campeón. Todo bien hasta ahí, Los Cruzados hicieron un torneo extraordinario y tienen su merecido premio.  Por su parte, Colo Colo terminó en la segunda ubicación y sacó pasajes a Copa Libertadores.

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No hubo descensos: Decisión algo cuestionable, pero no era tan descabellada, teniendo en cuenta la idea de campeonato que podría haberse hecho el próximo año.

Pero aquí vienen los problemas. ¡Tampoco hubo ascensos! Sí, como lee, luego de una dura temporada, donde los equipos hicieron todos sus esfuerzos para subir de categoría, el Consejo de Presidentes en la ANFP se pasó ese esfuerzo por cualquier lado y castigaron a los equipos más chicos. Castigaron a Santiago Wanderers, castigaron a San Marcos de Arica. ¿Por qué? Por dinero.

El fútbol es el reflejo de su sociedad

Es que en medio de un estallido social, de una lucha social para que se acabe la desigualdad y se logre justicia social, lo ocurrido en la ANFP fue en una dirección totalmente opuesta. Lo que pasó con el Consejo de Presidentes fue un vil reflejo de lo que ha sido Chile durante los últimos 30 años. Los más grandes, los más poderosos, preocupados por su propio bien, sin mirar y sin tomar en cuenta a los que están más abajo, a los más pobres.

Y es que la idea que no hubiese descensos estaba ya acordada, se haría un torneo de Primera A con 18 equipos y una Primera B con 16. Pero ahí está el problema. Los equipos no fueron capaces de repartir el dinero que les llega por concepto de televisación. Ese dinero que se reparte entre 16, tendría que haberse repartido en 18 y eso, por dos equipos, les dolió tanto, que decidieron perjudicar a otros equipos. Sólo velaron por sus ingresos.

El mundo al revés

La UC, merecido campeón, tiene su premio. Entonces, ¿Por qué Santiago Wanderers y San Marcos de Arica, con los mismos merecimientos que la UC, no pueden ser considerados campeones con su respectivo premio que es el ascenso? Porque sí, leyó bien. ¡Ni siquiera son considerados campeones de su categoría! La injusticia deportiva es evidente.

Los malos rendimientos fueron premiados y los mejores, fueron castigados. El mundo al revés.

Lo de ayer en la ANFP viene a ser uno de los episodios más oscuros de nuestro fútbol chileno. La justicia deportiva no existió, lo que ocurrió fue una vergüenza deportiva. Jugadores que se sacaron la mugre por conseguir un objetivo. Hinchas, que gastaron lo que muchas veces no tienen, para ir a ver un partido que, al final, no valió de nada. Este año, lo único que hicieron, fue entrenar y jugar partidos amistosos.

En fin, habrá que esperar qué harán los perjudicados. Seguramente, agotarán todas las instancias legales para que prime la justicia deportiva y no la (in)justicia del dinero.

Espero que, una vez resuelto el tema del campeonato 2020, la mesa del directorio de la ANFP, entera, tome sus cosas y presenten su renuncia. No les queda de otra.

“Somos un perro tras un hueso, esclavos de los pesos”.

Triste y oscuro final.

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