El UNO a UNO de Colo Colo en el Superclásico 187

Roberto Quintana Ramírez

Es historia. El Superclásico 187 entre Colo Colo y Universidad de Chile finalizó con igualdad de 1-1 y dejó gustos amargos en ambas veredas.

El Cacique, sin jugar bien, pudo ver como Barroso, Opazo, Bolados, Fuentes y Carmona, además de Mouche y Paredes, cumplieron.

En el siguiente apartado, analizaremos el rendimiento de los protagonistas. Si cree que es muy positivo todo, como si hubiéramos ganado, considere que el Popular viene de un periodo tormentoso en todo sentido, y al frente tenía a un equipo que estaba en la parte de arriba de la tabla.

Comencemos.

Brayan Cortés: Al debe en el gol azul. Muchos de los balones que recibió por parte de sus compañeros los rifó. Sus despejes casi siempre al rival. En el 1-1 estuvo preciso para evitar la ventaja azul en los pies de Larrivey. Sigue sin mostrar que es un arquero para Superclásicos.

Óscar Opazo: Si bien sigue sin mostrar lo que le vimos en 2018, el ‘Torta’ cumplió. Evitó que Beausejour y Aránguiz pudieran hacer daño por la banda. Tuvo un par de ascensos peligrosos. Muy táctico. Cuando entró Campos, pasó a la izquierda, donde se mostró más en ataque, pero fue muy sobre el final. La idea es que su nivel vaya en ascenso y no que ante O’Higgins vuelva a ser el de la semana pasada.

Juan Manuel Insaurralde: Había dudas sobre su inclusión, pero con la lesión de Zaldivia tomó, nuevamente, la camiseta de titular. Cumplió. No era fácil controlar a un Larrivey que venía en racha y a un Guerra con ímpetu y muchas ganas. Rechazó todo lo que pudo. Cumplió de buena forma.

Julio Barroso: Para la persona que hace esta nota, de los mejores. Muy bien en el fondo, hizo jugar bien al Chaco, controló de buena forma a Larrivey y Guerra, muy bien en los anticipos. Falló algunas veces en la salida -una casi se transforma en gol azul-, pero el tipo no puede estar fuera de la titularidad.

Gabriel Suazo: Nerviosito. O juega bien, o juega mal. Se ganó amarilla de forma temprana, no subió, siempre al límite. Por otro lado, controló bien a Rodríguez y se calmó a medida que pasaban los minutos. Pierde fácilmente su espalda, pero corre todo el partido. No da para evaluarlo bien, y tampoco mal, pero debe controlarse. Da la sensación que se va a mandar una embarrada colosal en cualquier momento.

Carlos Carmona: De los mejores. Impasable e imparable. Si Montillo no apareció es, en parte, gracias a que se ancló en el medio. Pocas fallas y bien en el manejo de los tiempos. Se entendió bien con Fuentes. Lo malo, es que no puede jugar bien en Libertadores y clásicos, pero mal en partidos sin tanta trascendencia.

César Fuentes: Otro que cumplió. Si bien Colo Colo pierde posesión y ataque, con la dupla entre Fuentes y Carmona gana mucho, sobretodo cuando tiene que anular a las figuras del rival. En esta ocasión fue así. Montillo y Aránguiz no aparecieron gracias a la dupla que conformó con Carmona. Se iban turnando en la marca, se entendieron bien, y no se complicaron en la salida. Si hay que reventar, se revienta. Equilibrio total.

Leonardo Valencia: El peor de los colocolinos. Si bien ayudó a presionar la salida azul, necesito verlo en el arco rival. Necesito verlo disparando desde fuera, generando algo, dando pases, haciendo cambios de frente. Si su cabeza está acá o en otro lado, no nos importa, tiene que cumplir con el indio que tiene en el pecho. Muy mal.

Marcos Bolados: No pudo ser el de siempre, ya que estuvo contenido. De todas formas, se las arregló para hacer daño, sobretodo en la segunda parte, pero estuvo muy solo. En el inicio, el tipo metió, corrió, pero no pudo trascender. Pese a esto, sigue siendo el que más corre, el que más mete, el desequilibrante por excelencia. Le faltó, sí, pero es un incansable, luchador.

Pablo Mouche: Clasiquero. Venía jugando mal, pero subió su nivel. Estuvo muy solo en ataque, pero fue tremendamente solidario en defensa, sobretodo después de la amarilla de Suazo. Asistió a Paredes, igual que en el clásico del año pasado, en el gol. Mouche es de esos que sabe jugar estos encuentros. Hoy fue más mañoso que efectivo, pero siempre en mi equipo. Le faltó soltura y estar cómodo en el campo, además de un apoyo. Jara debió ver esto, pero lo dejó solo, y aún así intentó arreglárselas.

Esteban Paredes: Es su partido. Tenía a su víctima favorita en frente y cumplió. Con poco hizo mucho. Con 40 años es el jugador más lóngevo en jugar este tipo de partidos. Tiene 218 goles en primera, 196 por Colo Colo y 16 en Superclásicos. Categoría y jerarquía.

Matías Fernández: Jugó poco más de 20 minutos y el equipo cambió. Hizo todo bien. Dejó solo a Blandi, con un exquisito pase, pero el argentino falló de forma inexplicable. Dos tiros de esquina y un tiro libre con intención, los que tuvieron una profundidad interesante, que no habíamos tenido en todo el partido. Colo Colo mejoró con su ingreso. No está para más que 20 minutos, pero hizo más que Valencia, a quién reemplazó.

Nicolás Blandi: Jugó lo mismo que Matigol, pero tuvo una que todavía me da vueltas en la cabeza. Si no aprovecha ese tipo de jugadas, no es mucho lo que hay para defenderlo. Tenía todo el tiempo para controlar o tomar una mejor decisión, pero la mandó lejos. Pudo ser la jugada que le ponía el candado al partido. Solo espero que no sea el próximo Claudio Bieler, que acá le fue mal, pero en el extranjero hizo todo.

Felipe Campos: No sumó muchos minutos para evaluarlo.

Gualberto Jara: Es lo que hay. El tipo salió con el mismo esquema que usó Salas todo 2019. No se nota su mano. Cuando vio que la U estaba agotada, quiso cerrar el partido, colocando 3 volantes de corte (Suazo, Fuentes y Carmona). Se demoró en los cambios. Pragmático. Gracias por tomar el fierro caliente, pero espero que llegue pronto el DT definitivo.

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Roberto Quintana Ramírez

Comunicador y creador de contenido en Somos Chile Radio desde 2015, medio partidista de Colo Colo.

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